El cerco finalmente se cerró sobre el excontralmirante Fernando Farías Laguna, señalado por la Fiscalía General de la República (FGR) como presunto integrante clave de una red de huachicol fiscal. Tras permanecer detenido durante meses en Argentina, el exmando naval será trasladado a México para enfrentar las acusaciones de delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este jueves que su regreso al país no está en duda, aunque reconoció que el procedimiento sufrió un retraso por un asunto jurídico promovido en Argentina.
Farías Laguna fue detenido el 23 de abril en Buenos Aires, luego de ingresar a Argentina con documentación falsa y una identidad correspondiente a un ciudadano guatemalteco. De acuerdo con autoridades argentinas, había llegado al país el 1 de abril y se encontraba alojado en un departamento de alquiler temporal en Palermo. Sobre él pesaba una notificación roja de Interpol y una orden de aprehensión emitida en México.
La investigación de la FGR lo ubica en una trama de contrabando de combustibles que salió a la luz en 2025, luego del aseguramiento de más de 10 millones de litros de diésel en Tamaulipas. El expediente alcanzó también a su hermano, el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, y a otros implicados, quienes fueron detenidos en septiembre de 2025 por su presunta participación en la red.
El regreso de Fernando Farías ocurre después de una intensa disputa jurídica en Argentina. Su defensa buscó frenar su salida e incluso promovió una solicitud de asilo, mientras que el gobierno mexicano mantuvo las gestiones para lograr que quedara a disposición de la justicia nacional. Aunque en los últimos días surgieron versiones contradictorias sobre su traslado, Sheinbaum sostuvo este jueves que el procedimiento continúa y que la FGR deberá explicar los detalles legales.
Con su retorno, Farías Laguna deberá responder en México por las acusaciones que pesan en su contra y enfrentar el proceso judicial correspondiente. El caso representa uno de los mayores golpes contra una presunta red de huachicol fiscal vinculada con mandos navales, funcionarios y empresarios, investigación que ha dejado al descubierto una trama de contrabando de hidrocarburos de grandes dimensiones. La Fiscalía sostiene las acusaciones; será un juez quien determine finalmente su responsabilidad penal.




