La fractura interna del PRI quedó expuesta este lunes con la sorpresiva renuncia del diputado federal tabasqueño Erubiel Alonso Que, uno de los cuadros más cercanos e incondicionales de Alejandro Moreno Cárdenas. Tras tres décadas de militancia en el tricolor, el legislador decidió abandonar el barco y sumarse a Movimiento Ciudadano, en una salida que representa un duro golpe para “Alito”, pues proviene de uno de sus principales operadores políticos y defensores dentro del partido.
La desbandada resulta aún más significativa por el momento en que ocurre: apenas un día después del triunfo priista en Coahuila y en medio del discurso triunfalista de la dirigencia nacional.
Mientras el PRI intentaba proyectar fortaleza y unidad, uno de los hombres de mayor confianza de Alito Moreno optó por dar un portazo y buscar cobijo en otra fuerza política, evidenciando las grietas que se profundizan al interior de un partido que no logra contener la fuga de cuadros ni las ambiciones de sus propios aliados.
Entre lágrimas, Erubiel justificó su salida como una decisión personal y aseguró que buscará desde Movimiento Ciudadano construir una candidatura por la alcaldía de Centro en 2027.
Aunque afirmó que mantiene respeto por Alejandro Moreno, reconoció que la relación quedó lastimada. La ruptura no pasa desapercibida: quien durante años caminó de la mano de “Alito” hoy le clava una puñalada política al abandonar sus filas para perseguir un proyecto propio, dejando al descubierto que la lealtad en el PRI dura hasta que aparece una mejor oportunidad electora
El hombre de Alito lo traiciona: Lo poco que queda del PRI se desmorona desde adentro




