El presidente Donald Trump encabezará este sábado en Miami la cumbre «Escudo de las Américas», una reunión estratégica con 12 mandatarios latinoamericanos. El objetivo central es establecer una coalición de seguridad para combatir el narcotráfico, frenar la migración masiva y neutralizar la influencia comercial de China en el hemisferio bajo una renovada Doctrina Monroe.
La convocatoria destaca por su marcado perfil ideológico, contando con la asistencia confirmada de líderes como Javier Milei (Argentina), Nayib Bukele (El Salvador) y el presidente electo de Chile, José Antonio Kast. Estos mandatarios buscan alinear sus políticas de defensa y economía con la agenda de la Casa Blanca para fortalecer el control regional.
Por el contrario, la exclusión de México, Colombia y Brasil ha generado controversia diplomática. La ausencia de las mayores economías de la región sugiere una fractura en los organismos multilaterales tradicionales, como la OEA, priorizando un bloque compacto de aliados directos de Washington frente a gobiernos con posturas divergentes.
Este encuentro marca el primer gran despliegue diplomático del segundo mandato de Trump en la región. Con esta cumbre, Estados Unidos busca reafirmar su dominio en el continente americano mediante acuerdos sobre minerales críticos y seguridad transnacional, antes de la próxima gira presidencial por Asia.


