Científicos rusos obtendrán este año la aprobación para las primeras vacunas terapéuticas contra el glioblastoma, el cáncer cerebral más agresivo y de peor pronóstico.
La vacuna Gliopept (peptídica), basada en fragmentos tumorales, será la primera en autorizarse, seguida por Gliorna, de ARN mensajero, prevista para finales de 2026. Ambas se usarán en pacientes ya diagnosticados.
El avance representa un importante progreso frente a los tratamientos convencionales, que ofrecen una supervivencia media inferior a dos años. Rusia busca consolidar su liderazgo en inmunoterapias oncológicas personalizadas, como ya hace con la vacuna Oncopept contra el cáncer colorrectal.
Las autoridades esperan que estas vacunas abran nuevas esperanzas tanto en Rusia como a nivel internacional en la lucha contra este tipo de tumores.



