Un tribunal de Moscú abrió procesos administrativos contra la plataforma de mensajería Telegram por su negativa persistente a retirar contenido ilegal en Rusia, según informó este martes el regulador Roskomnadzor.
Las autoridades acusan a Telegram de incumplir la ley al no eliminar publicaciones con llamados a extremismo, pornografía infantil y otros materiales prohibidos, además de no cumplir con obligaciones de moderación, protección de datos personales y prevención de usos delictivos o terroristas.
Por cada infracción, la empresa podría enfrentar multas de entre 3 y 8 millones de rublos (aproximadamente 39.000 a 103.500 dólares). Las audiencias están programadas para febrero y marzo de 2026, con la primera sesión este miércoles.
Roskomnadzor advirtió que intensificará las restricciones técnicas al servicio —como ralentización de cargas y bloqueo de funciones— hasta que Telegram cumpla con la normativa rusa, en un contexto de mayor control estatal sobre plataformas extranjeras y promoción de alternativas locales.




