El presidente ruso, Vladímir Putin, conversó telefónicamente este jueves con el príncipe heredero y primer ministro de Arabia Saudita, Mohammed bin Salmán, para analizar la escalada del conflicto en Oriente Medio derivada de la agresión conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Ambos líderes expresaron profunda preocupación por las víctimas civiles, la destrucción de infraestructuras y el riesgo de que el conflicto se extienda a más países de la región, con posibles consecuencias catastróficas.
Subrayaron la urgencia de un cese inmediato de las hostilidades y el fortalecimiento de los esfuerzos diplomáticos para lograr una solución pacífica que respete los intereses de todas las partes involucradas.
Coincidieron además en continuar la cooperación dentro de la OPEP+ para estabilizar los mercados energéticos mundiales afectados por la crisis. La llamada refuerza el papel activo de Rusia como mediador en la región.



