Raúl Rocha Cantú, empresario mexicano y copropietario del 50% de Miss Universo, fue imputado por la FGR por delincuencia organizada con fines de tráfico de armas, drogas e hidrocarburos ilícitos. Tras una orden de captura emitida el 15 de noviembre, Rocha se acogió al programa de testigos protegidos y colabora con las autoridades.
La investigación revela que encabezaba una red que robaba combustible en Guatemala, lo procesaba en bodegas clandestinas de Querétaro y lo comercializaba mediante empresas fantasma y facturas falsas. Paralelamente, a través de firmas de seguridad privada, introducía y rematriculaba armas de alto poder para abastecer a cárteles como el del Golfo y Grupo Sombra.
El caso se formalizó el 19 de noviembre bajo la causa 495/2025, coincidiendo con la captura de “La Fiscal”, una funcionaria implicada.
Ni Rocha ni la organización Miss Universo han emitido comentarios. El escándalo sacude al certamen de belleza y expone nexos entre élites empresariales y crimen organizado en México.




