El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, señaló que Teherán está dispuesto a un “diálogo significativo” con Estados Unidos, siempre que Washington cumpla sus compromisos internacionales y abandone las “señales contradictorias” que, según él, buscan la rendición de Irán.
Pezeshkian destacó la “profunda desconfianza histórica” hacia el Gobierno estadounidense y criticó su comportamiento “ilógico” y amenazante, especialmente tras las negociaciones fallidas en Islamabad.
En medio de la crisis, Irán cerró temporalmente el estratégico Estrecho de Ormuz en respuesta al bloqueo naval de EE.UU., advirtiendo de graves repercusiones para el comercio mundial si persisten las amenazas.
Analistas internacionales advierten que estas posiciones mutuamente endurecidas alejan cualquier posibilidad de acuerdo, en un contexto de tensiones regionales que incluyen el reciente cese al fuego entre Israel y Líbano.


