El Gobierno de Estados Unidos aprobó una venta militar por 1.500 millones de dólares a Perú para modernizar y reubicar la Base Naval del Callao. La Agencia de Cooperación en Seguridad y Defensa (DSCA) notificó al Congreso esta operación que incluye estudios de ingeniería, construcción y nuevas instalaciones marítimas y terrestres.
El objetivo principal es trasladar la base a un nuevo lugar, liberando terreno para ampliar el puerto comercial del Callao, uno de los más importantes del Pacífico sudamericano.
La medida se da en un contexto de competencia geopolítica regional, especialmente por la creciente influencia china a través del megapuerto de Chancay, controlado mayoritariamente por empresas de Pekín.
Según Washington, esta venta fortalecerá la capacidad naval peruana y contribuirá a la estabilidad y seguridad en Sudamérica, contrarrestando la expansión de infraestructura china en la región. El acuerdo aguarda la aprobación final del Congreso estadounidense.


