Abu Dabi advirtió a Washington que está dispuesto a usar yuanes chinos en sus transacciones petroleras. Durante negociaciones recientes en EE.UU., funcionarios emiratíes propusieron una línea de swap de divisas con China ante posibles restricciones de dólares.
Aunque el dirham sigue anclado al dólar y el país cuenta con reservas superiores a 285.000 millones de dólares, el movimiento responde a un malestar político. Los EAU lamentan el impacto económico del conflicto regional en Dubái y exigen mayor atención de su aliado estadounidense.
La reciente visita del príncipe heredero Khaled bin Mohamed bin Zayed a Pekín selló numerosos acuerdos económicos, reforzando los lazos con China y siguiendo el ejemplo de Arabia Saudita.
Sin romper su alianza con Washington, Abu Dabi busca renegociar términos: mayor participación en acuerdos sobre el estrecho de Ormuz y compensaciones por los daños colaterales de la guerra.


