El Gobierno de Austria ha denegado el uso de su espacio aéreo a aviones militares estadounidenses involucrados en misiones contra Irán, invocando su histórica política de neutralidad permanente. El Ministerio de Defensa austriaco confirmó que rechazó “varias” solicitudes de Washington, ya que cualquier sobrevuelo vinculado a un conflicto armado viola la ley constitucional del país.
Austria, que no forma parte de la OTAN y mantiene su neutralidad desde 1955, evalúa caso por caso los pedidos de vuelos militares extranjeros. Solo se autorizan misiones de rutina o entrenamiento, pero se rechazan aquellas que apoyen directamente a una de las partes en guerra. Esta decisión se suma a las restricciones impuestas por otros países europeos como España, Italia y Francia ante la escalada en Oriente Medio.
La medida refleja las crecientes divisiones en Europa respecto a la intervención de EE.UU. e Israel en Irán, que ha provocado miles de muertes y tensiones globales por el suministro de petróleo. Analistas advierten que estas posturas neutrales podrían complicar la logística militar estadounidense y tensar las relaciones transatlánticas.
Con esta prohibición, Austria refuerza su imagen como nación neutral y evita cualquier involucramiento en lo que considera un conflicto ajeno.



