En el marco del Día del Taco, celebrado cada 31 de marzo, este emblemático platillo mexicano no solo destaca por su valor cultural, sino también por su impacto económico. La industria taquera se ha consolidado como una de las más dinámicas del país, al reunir miles de negocios que forman parte de la vida cotidiana de millones de personas.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México existen más de 147 mil establecimientos dedicados a la preparación de tacos y tortas. Esta cifra contempla únicamente negocios formales, por lo que deja fuera a una gran cantidad de puestos ambulantes y vendedores informales que también integran este mercado.
El consumo de tacos alcanza dimensiones masivas. Se estima que en el país se consumen más de 22 millones de toneladas al año, lo que refleja la alta demanda de este alimento. Esta popularidad ha permitido que el sector genere ingresos superiores a 532 mil millones de pesos anuales, posicionándose como una actividad económica clave.
Más allá de las cifras, los tacos representan un símbolo de identidad nacional y una industria en constante evolución, que abarca desde puestos callejeros hasta propuestas gourmet. Su versatilidad y arraigo cultural aseguran su permanencia como uno de los pilares de la gastronomía y la economía mexicana.



