Las remesas a México enfrentan un escenario negativo para 2026 por las duras políticas migratorias de Donald Trump y la apreciación del peso mexicano. Tras 11 años de alzas consecutivas, los envíos cayeron 4.6% en 2025 y el BBVA prevé una contracción adicional de 2.8% en 2026 y 3.6% en 2027, lo que dejaría el monto por debajo de los 58 mil millones de dólares, muy lejos del récord de 61.800 millones alcanzado en 2024.
Las medidas antimigratorias han generado incertidumbre entre los migrantes mexicanos en Estados Unidos, principal origen de estos recursos. México recibió más de 150 mil deportados en 2025, la migración nueva se redujo notablemente y un nuevo impuesto del 1% a las remesas en efectivo, vigente desde enero, agrava el panorama.
El peso, que ha ganado más de 19% en el último año y ronda los 17.24 por dólar, disminuye drásticamente el valor real de los dólares recibidos. Según Juan José Li Ng, economista de BBVA Research, millones de hogares podrían perder hasta 15% de poder adquisitivo si el tipo de cambio se mantiene cerca de 17 pesos.
Las zonas rurales, donde dos tercios de los receptores dependen de las remesas para cubrir necesidades básicas como alimentación, educación y vivienda, serán las más golpeadas. Analistas coinciden en que los “años dorados” de las remesas en México han terminado y el impacto negativo se prolongará en los próximos años.




