El peso mexicano registró una nueva jornada de fortalecimiento frente al dólar y el tipo de cambio se ubicó alrededor de las 17.21 unidades por billete verde, su mejor nivel desde finales de febrero, antes del aumento de tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán. La moneda nacional fue impulsada por un mejor ambiente financiero internacional y un mayor apetito de inversionistas por activos de riesgo.
De acuerdo con analistas financieros, el avance del peso estuvo relacionado con las expectativas de un posible acuerdo diplomático entre Washington y Teherán, lo que ayudó a disminuir parcialmente la incertidumbre en los mercados internacionales. La caída en los precios del petróleo y el debilitamiento global del dólar también favorecieron el desempeño de la divisa mexicana.
Datos del mercado cambiario mostraron que el peso se colocó entre las monedas emergentes con mejor desempeño frente al dólar durante la jornada. Además, especialistas señalaron que la estabilidad de las tasas de interés en Estados Unidos y el reciente ajuste de Banxico contribuyeron a mantener atractivo el mercado financiero mexicano para inversionistas extranjeros.
Pese al avance de la moneda mexicana, analistas advirtieron que persisten riesgos de volatilidad relacionados con el conflicto en Medio Oriente, las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal y las futuras negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos. Consideran que cualquier deterioro en el entorno internacional podría presionar nuevamente al tipo de cambio en las próximas semanas.

