El peso mexicano inició la jornada con una apreciación frente al dólar, favorecido por el debilitamiento de la divisa estadounidense y por un desempeño económico nacional superior al previsto durante el segundo trimestre del año. En las primeras operaciones, la moneda mexicana avanzó en un entorno de mayor optimismo entre los inversionistas, quienes reaccionaron positivamente al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México y a la expectativa de una menor presión sobre la economía global.
El fortalecimiento de la moneda coincidió con un retroceso del índice dólar, luego de que los mercados evaluaran datos económicos de Estados Unidos y ajustaran sus expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal. Al mismo tiempo, el reporte oportuno del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) mostró que la economía mexicana mantuvo un crecimiento moderado durante el segundo trimestre de 2026, resultado que superó las previsiones de diversos analistas y mejoró el ánimo de los participantes del mercado.
Especialistas señalaron que el comportamiento del tipo de cambio refleja una combinación de factores externos e internos. Entre ellos destacan la resiliencia de la actividad económica nacional, la estabilidad de las finanzas públicas y el atractivo diferencial de tasas de interés respecto a otras economías. No obstante, advirtieron que la volatilidad internacional y las decisiones de los principales bancos centrales seguirán influyendo en la cotización del peso durante las próximas semanas.
Pese al avance de la moneda mexicana, analistas consideran que el entorno financiero continuará marcado por episodios de incertidumbre derivados de la evolución de la economía estadounidense, las tensiones comerciales y el comportamiento de los mercados internacionales. Sin embargo, estiman que mientras persistan fundamentos económicos sólidos y el dólar mantenga una tendencia de debilidad, el peso podría conservar un desempeño favorable frente a la divisa estadounidense.




