La calificadora Moody’s Ratings ratificó la perspectiva negativa sobre el sector bancario mexicano, según su reporte sobre las perspectivas de los sistemas bancarios en América Latina para 2026. La agencia señala que los bancos enfrentan mayores obstáculos en un entorno de crecimiento económico moderado, incertidumbre en políticas públicas y comercio, lo que limita inversiones y perspectivas de empleo.
Entre las principales razones para mantener esta visión negativa destacan el deterioro del riesgo de activos debido a la intensa competencia entre bancos tradicionales y nuevos participantes, incluyendo fintech y otros entrantes.
Además, se prevé un debilitamiento de la rentabilidad por la compresión de márgenes en financiamiento y crédito al consumo, junto con mayores costos operativos derivados de inversiones en digitalización y mejora del servicio al cliente.
A pesar del panorama desafiante, Moody’s reconoce fortalezas en el sector: las reservas para pérdidas crediticias se mantienen adecuadas y en niveles altos; la capitalización seguirá siendo amplia, apoyada en emisiones de deuda híbrida; y el fondeo se beneficia de franquicias estables y depósitos de clientes confiables.
La perspectiva negativa implica que, en los próximos 12 a 18 meses, persisten riesgos de presiones adicionales sobre la calidad crediticia y ganancias, aunque los fundamentos bancarios se mantienen sólidos en comparación con otros mercados emergentes. Moody’s espera que los bancos avancen de forma cautelosa en la colocación de crédito ante estos retos macroeconómicos y competitivos.




