México registró una inflación anual de 3.61% en la primera quincena de noviembre 2025, según INEGI, por encima del 3.54% previsto por analistas y del 3.50% de octubre. El dato refleja un nuevo impulso inflacionario pese a la debilidad económica, con un PIB que apenas crece 0.4% anual hasta el tercer trimestre, el menor ritmo desde 2020.
La inflación subyacente se mantuvo elevada en 4.32%, evidenciando rigidez en alimentos procesados, mercancías y servicios. Banxico, que el 6 de noviembre recortó la tasa a 7.25% por undécima vez consecutiva, reconoce que la desaceleración ayuda, pero persisten presiones por energía e importaciones.
En sus actas más recientes, el banco central anticipa que la inflación general regresará al objetivo de 3% (±1 pp) hasta el tercer trimestre de 2026, mientras la subyacente tardará más. El repunte complica la decisión de diciembre: otro recorte podría avivar precios.Analistas advierten que la dependencia de importaciones y choques externos mantienen el riesgo al alza, urgiendo cautela monetaria y medidas que eleven la productividad para proteger el poder adquisitivo.




