El economista y Premio Nobel de Economía, Simon Johnson, advirtió que el avance de la inteligencia artificial (IA) podría provocar un fuerte reacomodo en el mercado laboral global, al afectar incluso a empleos bien remunerados. Según su análisis, el riesgo principal no es un desempleo masivo inmediato, sino una transformación profunda en la estructura de ingresos.
Johnson señaló que la automatización impulsada por la IA está comenzando a impactar tareas antes consideradas seguras, incluidas actividades profesionales y técnicas de alto valor agregado. Este fenómeno, explicó, podría reducir la demanda de trabajadores de ingresos medios, con efectos directos sobre la estabilidad de la clase media.
El Nobel sostuvo que este proceso podría derivar en una mayor polarización económica, con crecimiento en los extremos del mercado laboral: empleos altamente especializados y bien pagados, y trabajos de baja remuneración, mientras se reduce el segmento intermedio que históricamente ha sostenido el consumo y la estabilidad social.
Finalmente, el economista subrayó que el impacto de la IA dependerá de las políticas públicas que acompañen su adopción. Consideró necesario impulsar estrategias de capacitación, regulación y redistribución para evitar que la tecnología amplíe las desigualdades existentes en lugar de generar beneficios más amplios.


