El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que el conflicto en Medio Oriente tendrá efectos negativos en la economía global, al provocar un repunte en la inflación y una desaceleración del crecimiento. El organismo señaló que el impacto ya comienza a reflejarse en los mercados energéticos, el comercio internacional y la estabilidad financiera.
De acuerdo con el FMI, el encarecimiento de los energéticos es el principal canal de afectación, elevando los costos de producción y presionando las cadenas de suministro. A esto se suman interrupciones en rutas estratégicas de transporte, lo que incrementa la volatilidad en los precios internacionales.
El organismo también alertó que estas disrupciones impactan en productos esenciales como alimentos y fertilizantes, aumentando el riesgo de inseguridad alimentaria en países más vulnerables. Asimismo, el alza en costos logísticos termina trasladándose a los consumidores.
En este contexto, el FMI anticipa un escenario de menor dinamismo económico acompañado de precios más altos. La duración del conflicto será clave para determinar la magnitud de los efectos, aunque persiste el riesgo de que las presiones inflacionarias se prolonguen y compliquen la recuperación global.



