El precio del oro mostró estabilidad en los mercados internacionales luego de recientes incrementos, en un entorno marcado por la incertidumbre global y las señales de política monetaria en Estados Unidos. El metal precioso registró leves variaciones, mientras los inversionistas se mantienen atentos a factores económicos y geopolíticos que influyen en su cotización.
El contexto internacional sigue dominado por tensiones en Medio Oriente, lo que ha impulsado los precios del petróleo y elevado las preocupaciones sobre la inflación global. Este escenario ha fortalecido la expectativa de que los bancos centrales mantendrán políticas monetarias restrictivas, lo que limita el atractivo del oro frente a activos que sí generan rendimientos.
En este marco, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, afirmó que las expectativas de inflación a largo plazo permanecen bajo control. Sus declaraciones brindaron cierta calma a los mercados, al sugerir que la autoridad monetaria evaluará cuidadosamente los próximos pasos en su estrategia.
A pesar de la reciente estabilidad, el oro acumula una caída significativa en el mes, reflejando la presión de un entorno financiero más estricto y la persistente volatilidad en los mercados globales.



