En un giro de guion más predecible que el final de una telenovela, al banco de inversión BTG Pactual se le ocurrió una idea brillante para Ecopetrol: copiarle el eslogan a Donald Trump. Bautizaron su tesis como «MEGA», un acrónimo de «Make Ecopetrol Great Again», porque la originalidad es un lujo que no se pueden permitir. Ahora que la petrolera tiene nuevos directivos, la cosa pasa de las buenas intenciones a la cruda realidad, entrando en la fase de “a ver, demuéstralo con hechos”.
El plan maestro de los genios financieros se resume en tres sencillos pasos que hasta un niño entendería. Primero, que la empresa deje de gastar como si el dinero creciera en los árboles y sea más eficiente. Segundo, que se deshaga de todos los activos que no tienen nada que ver con petróleo, como esa colección de estampillas o la máquina de helados que nadie usa. Y tercero, que se ponga a buscar más crudo con la urgencia de quien busca un baño en un concierto.
El problema es que para ejecutar este plan nivel «conquistar el mundo», han puesto a una junta directiva con una experiencia en petróleo y gas que parece sacada de un folleto turístico. Según BTG, al nuevo equipo le falta conocimiento operativo profundo, como si hubieran contratado a un grupo de panaderos para manejar una refinería. La cereza del pastel es el nuevo presidente, cuyo currículum en hidrocarburos está más limpio que un expediente de político honesto.
Por supuesto, la gente de BTG Pactual, que propuso esta genialidad, ahora se ha sentado a esperar con los brazos cruzados. Han adoptado la postura del suegro escéptico, diciendo que todo suena muy bonito en el papel, pero que necesitan ver resultados concretos antes de soltar un aplauso. Su recomendación bursátil es «Neutral», que en el mundo financiero es el equivalente a un encogimiento de hombros y un «pues, a ver qué pasa».
Así que mientras la nueva administración intenta descifrar para qué sirve cada botón en el panel de control, el futuro de Ecopetrol se convierte en la serie de comedia del momento. Los próximos capítulos incluyen la elección del equipo directivo, la definición del plan de inversiones y la política de dividendos. Todos esperamos ansiosos para ver si el plan «MEGA» logra hacer a la empresa grande otra vez o si solo servirá para hacer más grandes las cuentas de los ejecutivos.