La Asamblea General de las Naciones Unidas reúne nuevamente a líderes mundiales en Nueva York, en un contexto marcado por las guerras en Medio Oriente y Ucrania. El encuentro ofrece un espacio para abordar las consecuencias humanitarias de ambos conflictos, las tensiones entre potencias y los desafíos que enfrenta la diplomacia internacional para impulsar soluciones negociadas.
Cerca de 130 jefes de Estado y de gobierno participarán en la reunión, que también estará marcada por el regreso de Donald Trump al estrado. La ONU afronta dificultades financieras tras los recortes de las contribuciones estadounidenses. Además, su secretario general, António Guterres, concluirá su mandato a finales de 2026, sin un sucesor definido.
En Medio Oriente, la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, así como la inestabilidad en Yemen, concentrarán parte de las conversaciones. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tienen previsto intervenir. También se abordarán las consecuencias del conflicto en Ucrania, con discursos del presidente Volodímir Zelenski y del canciller ruso Serguéi Lavrov.
La inteligencia artificial será otro asunto prioritario. Guterres pidió establecer reglas internacionales para prevenir riesgos derivados de su desarrollo. Asimismo, advirtió sobre las repercusiones de las guerras en los precios de la energía y los alimentos. La reunión pondrá a prueba la capacidad de los países para encontrar respuestas conjuntas ante crisis que siguen sin resolverse.

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