Elementos del Ejército mexicano, en coordinación con autoridades estadounidenses, detectaron e inhabilitaron un dron que cruzaba la frontera desde Estados Unidos hacia Tijuana, Baja California. De acuerdo con reportes oficiales, el dispositivo era utilizado presuntamente por grupos delictivos para vigilar rutas relacionadas con el tráfico de personas.
La intervención se realizó mediante equipos de inhibición de señal, como parte de la Operación Águila Alta. Tras neutralizar la aeronave no tripulada, las fuerzas de seguridad localizaron y detuvieron a su presunto operador, a quien le aseguraron un arma corta, cargadores, cartuchos y el control del dispositivo.
La Operación Águila Alta es una estrategia binacional desplegada temporalmente en la zona fronteriza entre Tijuana y San Diego. El operativo contempla dos etapas: la primera consiste en labores de reconocimiento e inteligencia terrestre, mientras que la segunda se concentra en la instalación de tecnología antidrones fija y móvil. La Secretaría de la Defensa Nacional informó que esta intervención constituye el primer resultado exitoso registrado durante su implementación.
La dependencia reiteró su compromiso de fortalecer la seguridad fronteriza mediante la cooperación con Estados Unidos, bajo principios de reciprocidad, responsabilidad compartida, confianza mutua y respeto a la soberanía de ambas naciones. La acción ocurre en un contexto de mayores exigencias de Washington en materia de seguridad, mientras el gobierno mexicano sostiene que el combate al crimen organizado requiere compromisos de ambos países, particularmente frente al tráfico de armas, el lavado de dinero y el consumo de drogas.
La persona detenida y los objetos asegurados quedaron a disposición de las autoridades competentes para determinar su situación jurídica y continuar las investigaciones correspondientes.


