Una situación que genera interrogantes sobre la dependencia tecnológica de Estados Unidos salió a la luz luego de que un sitio web oficial del Gobierno estadounidense utilizara un modelo de inteligencia artificial desarrollado por la empresa china Alibaba.
La herramienta, basada en el modelo Qwen, fue incorporada al sitio del Registro Federal, administrado por los Archivos Nacionales de Estados Unidos, para facilitar las búsquedas de propuestas de regulaciones federales.
El sistema permaneció disponible hasta este miércoles y fue retirado después de que su utilización comenzara a llamar la atención en redes sociales.
El episodio resulta especialmente llamativo debido a la creciente competencia tecnológica entre Washington y Pekín. Estados Unidos ha impuesto restricciones para limitar el acceso de China a determinadas tecnologías avanzadas y ha convertido la reducción de dependencias estratégicas en uno de los ejes de su política tecnológica.
Sin embargo, la presencia de Qwen en un portal oficial estadounidense demuestra hasta qué punto las herramientas desarrolladas por empresas chinas ya tienen presencia en el ecosistema tecnológico global.
La contradicción plantea una pregunta incómoda para Washington: mientras intenta contener el avance tecnológico chino, algunas de las herramientas desarrolladas por empresas de ese país continúan siendo competitivas al punto de llegar a servicios utilizados por el propio Gobierno estadounidense.
El episodio vuelve a colocar a China y Estados Unidos frente a frente en una disputa que ya no se limita a chips y centros de datos, sino que alcanza directamente al desarrollo de la inteligencia artificial.


