La empresa de inteligencia artificial Anthropic, esos genios que crearon al robot conversador Claude, está a punto de sacar la tarjeta de crédito más grande de la historia. Planean ampliar su línea de crédito hasta los 15,000 millones de dólares, una cifra que la mayoría de nosotros no podríamos gastar ni aunque viviéramos tres vidas y nos dedicáramos a comprar yates de oro. Todo esto es el calentamiento para su gran debut en la bolsa, donde esperan hacer más ruido que una final de fútbol.
La fila de bancos para prestarles dinero es más larga que la de las tortillas a mediodía. Morgan Stanley es el que organiza la fiesta, pero detrás vienen Goldman Sachs, JPMorgan y Citigroup, todos con la chequera lista y una sonrisa de oreja a oreja. Y la lista sigue, es un desfile de entidades financieras tan grande que parece que van a fundar su propia nación. Barclays, Wells Fargo, Bank of America y hasta el banco de la esquina se han apuntado para tener su pedacito del pastel.
Pero no se confundan, aquí nadie está prestando dinero por buena gente. Todo este alboroto es para asegurarse un buen sitio en la mesa cuando Anthropic salga a bolsa. Ser de los primeros en la línea de crédito significa llevarse una tajada más grande de las comisiones de la oferta pública, que es donde está el verdadero dineral. Es como pagar la entrada más cara a un concierto solo para poder vender camisetas en la puerta.
Para que se hagan una idea de la locura, esta nueva línea de crédito hace que los 2,500 millones que pidieron el año pasado parezcan la calderilla para el café. La empresa va en camino de generar ingresos anualizados de más de 65,000 millones de dólares, lo que ha provocado que los banqueros empiecen a sudar de la emoción. Con esas cifras, es normal que todos quieran ser sus mejores amigos.
Así que, mientras usted sigue pensando si le alcanza para pagar la suscripción de series, el mundo de la inteligencia artificial está jugando en otra liga. La carrera por la IA ha convertido el mercado en una especie de fiebre del oro, donde todos apuestan a ver quién se hace millonario más rápido. Anthropic simplemente está marcando el paso, demostrando que para ganar en grande, primero hay que pedir prestado como si no hubiera un mañana.





