¡Atención, jugadores! Parece que Rusia ha decidido que el espionaje con sombreros y gabardinas es más anticuado que usar un mapa de papel, y ahora está buscando saboteadores en Dinamarca a través de redes sociales y plataformas de videojuegos. Así es, mientras intentas ganar una partida, podrías recibir una oferta de trabajo para una «misión especial» que no incluye puntos de experiencia, pero sí un posible viaje con todos los gastos pagados a una prisión danesa.
El servicio de inteligencia de Dinamarca, conocido como PET, está con los pelos de punta, pues asegura que Rusia está planeando «travesuras» a gran escala contra empresas de defensa que le andan echando una mano a Ucrania. El jefe de contraespionaje, Emil Gresholm, salió a decir, con cara de quien acaba de ver un fantasma, que los servicios de inteligencia rusos están preparando sabotajes y tratando de reclutar a ciudadanos daneses para que les hagan el trabajo sucio, como si estuvieran buscando gente para un equipo de fútbol de barrio.
Por supuesto, Moscú ha respondido con un rotundo «nosotros no fuimos», acompañado de una encogida de hombros virtual. El embajador ruso en Dinamarca, Vladimir Barbin, básicamente dijo que los daneses no aportaron ni una sola prueba y que se lo buscaron por andar de metiches en el conflicto de Ucrania. Es la clásica jugada de «le pegas a mi perro y ahora te quejas porque te mordió», pero a nivel geopolítico.
Lo más cómico de todo es el nivel de las misiones de espionaje. Según los daneses, los rusos están pidiendo a sus posibles reclutas que realicen tareas de altísimo riesgo como… tomarle fotos a edificios. Una labor de inteligencia tan emocionante como esperar a que hierva el agua para el café. Al parecer, la nueva generación de espías necesitará más un buen ángulo para la foto que una pistola con silenciador. Prepárense, que el próximo reclutamiento podría ser a través de un baile viral en TikTok.





