El gobierno de Claudia Sheinbaum propuso reforzar la revisión de determinadas inversiones extranjeras en México cuando involucren sectores sensibles para la seguridad nacional. La reforma a la Ley de Inversión Extranjera acercaría al país a los mecanismos aplicados por Estados Unidos y Canadá, en momentos en que este tema gana importancia rumbo a la revisión del T-MEC.
El nuevo procedimiento no abarcaría todas las inversiones. La autorización sería obligatoria cuando capital extranjero pretenda adquirir más de 49% de una empresa mexicana, sus activos superen el monto determinado por la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras y opere dentro de actividades consideradas estratégicas.
Entre los sectores contemplados aparecen energía, transporte, comunicaciones, minería, infraestructura aeroespacial, defensa y almacenamiento de datos. También se incluyen tecnologías como inteligencia artificial, robótica, semiconductores, ciberseguridad, biotecnología y desarrollos cuánticos, además de materias primas, seguridad alimentaria e información sensible.
La iniciativa también incorporaría a Defensa, Marina y Seguridad a la comisión encargada de revisar estas operaciones. Aunque la propuesta no menciona específicamente a China, coincide con preocupaciones existentes en Estados Unidos sobre inversiones chinas en México y su posible acceso a infraestructura, tecnología y cadenas productivas de América del Norte.





