La crisis que sacude a La Derecha Diario ya dejó de ser solamente política o mediática: la detención en Bolivia de Fernando Cerimedo, uno de los socios del proyecto, por una investigación por tentativa de feminicidio abrió una caja de Pandora sobre los operadores de la ultraderecha latinoamericana. Cerimedo fue detenido cuando intentaba salir del país, luego del ataque a tiros contra su expareja Nadia Beller, quien sobrevivió y lo señala como presunto autor intelectual.
El escándalo golpea directamente a Javier Negre, quien adquirió la mitad de La Derecha Diario a Cerimedo y convirtió al portal en una plataforma de combate político contra la izquierda.
En entrevista con SinEmbargo, Juan Carlos Monedero sostuvo que conoce a Negre y no descartó que termine compartiendo celda con Cerimedo. La declaración retrata el tamaño del problema: el socio mediático queda bajo la lupa mientras su antiguo aliado enfrenta una causa penal de enorme gravedad.
Pero el expediente va mucho más allá del ataque contra Beller. Investigaciones periodísticas han documentado el papel de Cerimedo como operador político y digital de la nueva derecha, sus vínculos con campañas de Javier Milei y su participación en redes señaladas por autoridades brasileñas por la difusión coordinada de información falsa durante el proceso electoral de 2022.
La Policía Federal de Brasil llegó a ubicarlo dentro de una presunta organización dedicada a atacar el sistema electoral y generar apoyo para acciones contra el gobierno de Lula da Silva; Cerimedo ha rechazado esas acusaciones.
Ahora, las acusaciones hechas por Beller han ampliado el escándalo hacia presuntos negocios ilícitos y una posible red de corrupción con conexiones entre Bolivia y Argentina, incluyendo señalamientos sobre huachicol, oro, seguros y lavado de dinero.
Se trata de acusaciones que deberán ser acreditadas ante las autoridades, pero que ya provocaron investigaciones y pusieron bajo presión a personajes políticos vinculados con Cerimedo. El propio vicepresidente boliviano reconoció que el consultor argentino ejerció influencia dentro del gobierno de Rodrigo Paz.
El golpe político y judicial amenaza así con convertirse en un problema mayor para Negre y para la maquinaria de La Derecha Diario.
Lo que pretendía presentarse como una cruzada contra la izquierda enfrenta ahora preguntas sobre poder, negocios, operadores políticos y presuntos delitos. Cerimedo ya está detenido y enfrenta una investigación por tentativa de feminicidio; Negre, mientras tanto, aparece inevitablemente bajo el reflector por su sociedad con él. Por eso la advertencia de Monedero resulta explosiva: si las investigaciones avanzan y alcanzan responsabilidades penales, la cárcel podría dejar de ser una provocación política para convertirse en un escenario judicial real.




