Irán analiza posibles ataques contra instalaciones militares de Estados Unidos fuera de Medio Oriente si Washington intensifica nuevamente sus operaciones contra Teherán. De acuerdo con fuentes iraníes citadas por el Financial Times, entre los potenciales objetivos se encuentran instalaciones estadounidenses ubicadas en Bulgaria y Chipre, lo que ampliaría considerablemente el alcance geográfico del conflicto.
Las propuestas forman parte de los escenarios de represalia estudiados por autoridades iraníes ante una eventual escalada ordenada por el presidente Donald Trump. Teherán también habría considerado acciones contra infraestructura submarina estratégica en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos.
La posibilidad de ampliar los ataques aparece mientras sectores políticos y militares iraníes consideran cada vez más probable una nueva fase de enfrentamientos. Aunque Irán ha demostrado capacidad para alcanzar instalaciones estadounidenses en la región, especialistas advierten que sus sistemas de largo alcance todavía enfrentan limitaciones para ejecutar operaciones efectivas contra objetivos situados en Europa.
El escenario incrementa la preocupación por una internacionalización de la guerra. Analistas consideran que Teherán también podría recurrir a grupos aliados y drones para responder a Washington. Las tensiones aumentan mientras las negociaciones diplomáticas permanecen estancadas y ambos gobiernos mantienen posiciones cada vez más confrontativas.




