El movimiento yemení Ansar Allah, conocido como ‘los hutíes’, afirmó este viernes haber ejecutado un ataque masivo con drones y misiles contra concentraciones de fuerzas respaldadas por Arabia Saudita en el campamento militar de Sahn al Jinn, en territorio yemení. Según el grupo, los ataques alcanzaron depósitos, vehículos, armas y otros equipos militares.
La ofensiva se produjo después de que los hutíes denunciaran un amplio despliegue de fuerzas sauditas en territorio yemení. Su portavoz militar, Yahya Saree, aseguró que Riad continúa concentrando tropas como parte de una escalada contra Yemen y advirtió que cualquier nueva agresión tendrá consecuencias.
El jueves, los hutíes ya habían informado de ataques con numerosos misiles balísticos y drones contra posiciones sauditas en Al Ruwaik, Al Abr, Al Thaniyah y otros campamentos. El grupo afirmó que cientos de combatientes sauditas y mercenarios murieron o resultaron heridos y sostuvo que instalaciones, vehículos y armamento militar quedaron destruidos.
Los hutíes aseguran que estas operaciones forman parte de una estrategia de «asedio por asedio», con la que pretenden responder al bloqueo y a la intervención de Arabia Saudita en Yemen. También han advertido a los combatientes yemeníes que colaboran con Riad que abandonen sus posiciones antes de que se produzca una nueva escalada.
¿Cómo respondió Arabia Saudita?
La coalición militar liderada por Riad confirmó que varios miembros de las fuerzas gubernamentales yemeníes murieron y otros resultaron heridos durante los ataques hutíes. Además, denunció que proyectiles lanzados el jueves contra la región saudita de Najrán dejaron 11 civiles heridos: siete ciudadanos sauditas, dos egipcios, un pakistaní y un yemení. Entre los afectados se encuentra un niño de 4 años que sufrió quemaduras de segundo grado.
El reclamo de los hutíes
Ansar Allah acusa a Arabia Saudita de mantener un «asedio» y una política de agresión contra Yemen desde hace casi 12 años. El Ministerio de Exteriores del movimiento advirtió que las políticas que considera «coloniales» podrían terminar provocando el colapso del actual sistema de gobierno saudita.
El grupo también ha amenazado con ampliar sus acciones contra intereses sauditas. Como parte de su estrategia de presión, los hutíes anunciaron un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita y han atacado instalaciones de Saudi Aramco en las ciudades portuarias de Jizán y Yanbu.
El enfrentamiento entre Riad y los hutíes llevaba años marcado por una relativa contención tras el alto el fuego del 2022. La reciente sucesión de ataques amenaza con abrir nuevamente un frente importante en Yemen y ampliar las tensiones en Oriente Medio.
La situación también tiene una dimensión internacional. Los hutíes forman parte del denominado Eje de la Resistencia, respaldado por Irán, y cuentan con capacidad para amenazar las rutas marítimas del mar Rojo. Su estrategia incluye el estrecho de Bab al Mandeb, una vía comercial estratégica que conecta el mar Rojo con el océano Índico.
Bab el Mandeb, ruta estratégica cuyo bloqueo asfixiaría al golfo Pérsico y dispararía el precio del petróleo
El pasado 20 de julio, los hutíes emitieron advertencias en frecuencias navales abiertas para anunciar el cierre del estrecho de Bab el Mandeb a embarcaciones sauditas. Exigieron a las tripulaciones desviarse hacia el golfo de Adén y advirtieron que cualquier barco que incumpliera la orden sería considerado objetivo.
Por las aguas de Bab el Mandeb circulan alrededor de 20.000 buques al año y unos 8,8 millones de barriles de petróleo diarios. Se estima que por este corredor pasa entre el 10 % y el 12 % del comercio marítimo mundial, incluidos hidrocarburos, productos electrónicos y vehículos procedentes de Asia.
El ‘arma’ submarina de los hutíes
Pero Bab el Mandeb no solo es estratégico para el transporte de mercancías. El mar Rojo también alberga una extensa red de cables submarinos de fibra óptica que transportan una parte importante del tráfico de Internet entre Asia, África y Europa. Según Arabian Gulf Business Insight, 17 cables submarinos en el mar Rojo facilitan alrededor del 18 % del tráfico mundial de datos entre esas regiones.
La ruta de estos cables parte de estaciones de aterrizaje ubicadas en la costa egipcia, atraviesa el lecho del mar Rojo y continúa por Bab el Mandeb hacia el océano Índico y el golfo Pérsico. Un mapa del planificador de rutas MAPPR, de julio del 2026, identifica al mar Rojo como uno de los principales puntos de estrangulamiento de Internet. Por ello, una escalada en torno al estrecho podría tener consecuencias que irían mucho más allá del conflicto entre los hutíes y Arabia Saudita.
En este contexto, los hutíes mantienen a sus fuerzas en «máxima alerta» y aseguran estar preparados para responder a cualquier nueva operación saudita. Riad, por su parte, sostiene que continuará actuando contra lo que considera amenazas a su seguridad.




