Perú y México retoman el noviazgo diplomático tras largar a Betssy con salvoconducto

Must read

¡Atención, amantes del drama latinoamericano digno de telenovela de las tres de la tarde! La flamante presidenta de Perú, Keiko Fujimori, decidió que ya estaba bueno de hacerse los ofendidos con México y mandó a volar de una buena vez a la expresidenta del Consejo de Ministros Betssy Chávez, esa que llevaba meses acurrucada en la embajada mexicana como quien se queda de okupa en el sillón de la suegra después de la pelea navideña.

Resulta que uno de los grandiosos objetivos de Keiko al agarrar el bastón de mando era justamente retomar las relaciones con los hermanos mexicanos, esos que te invitan tacos y de repente te dejan plantado por un asilo mal contado. Se lo explicó clarito al canciller Carlos Espá: “Recuperemos esta amistad, total nosotros ahora somos un gobierno reinstitucional, respetuoso del Estado de Derecho y de todas esas cosas serias que suenan bonito en los comunicados”. Y como manda la Convención de Caracas de 1954 (ese tratado que nadie se sabe de memoria pero todos sacan a relucir cuando conviene), le extendieron el salvoconducto a la señora Chávez para que se largara campante.

Este viernes, entre comunicados llenos de “lazos históricos de hermandad” y frases que parecen sacadas de un manual de autoayuda diplomática, Perú y México anunciaron que vuelven a ser compadres. Se prometieron embajadores mutuamente como quien se intercambia stickers del álbum Panini: “En unos días nombramos al nuestro y ustedes manden al suyo, ¿deal?”. El canciller Espá, todo orondo en Canal N, contó que no solo le dieron el pase a Betssy, sino que la mujer ya estaba a punto de aterrizar en tierras aztecas después de salir a escondidas del Grupo 8 a medianoche, con un avión de la Fuerza Aérea Mexicana y la ayudita discreta de Brasil, que hacía de intermediario como el amigo que presta el auto para el mudanzón express.

Desde el otro lado del continente, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum festejó en su mañanera como quien recibe regalo de cumpleaños adelantado: “Fue de buena voluntad de la presidenta Fujimori, qué detallazo, y con esto se restablecen las relaciones… aunque sigamos defendiendo a Pedro Castillo, ¿eh?, que quede clarito”. Bienvenida, Betssy, a tu nuevo capítulo de asilo con mariachi de fondo. Eso sí, en Perú insisten en que no hay ninguna persecución política, que aquí reina el debido proceso y que la condena de once años, cinco meses y quince días por conspiración para la rebelión es tan legal como el ceviche del domingo. Ellos califican el delito como político, nosotros como lo que se les dé la gana, y todo el mundo contento.

Al final, la Alianza del Pacífico vuelve a respirar aliviada, los diplomáticos se sacuden el polvo de la pelea y Betssy Chávez cambia el encierro embajadoril por el tráfico de la Ciudad de México. ¿Paz restaurada o simple canje de favores con aroma a tacos y anticuchos? Lo único seguro es que en esta región las relaciones internacionales se manejan con la misma sutileza con que se discute quién paga la cuenta después de la tercera ronda de pisco sour.

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img

Latest article