El Banco de México (Banxico) decidió mantener sin cambios la tasa de interés de referencia en 6.50%, en una decisión unánime de la Junta de Gobierno anunciada este 6 de agosto. Con ello, el banco central prolongó la pausa iniciada en junio, al considerar que, si bien la inflación continúa moderándose, aún existen riesgos que justifican mantener una política monetaria restrictiva para consolidar el proceso de desinflación.
En su comunicado, Banxico señaló que la inflación general y la subyacente mantienen una trayectoria descendente, aunque revisó su calendario y ahora prevé que la inflación converja de manera sostenida a la meta de 3% hasta el cuarto trimestre de 2027. Entre los factores de riesgo identificó la incertidumbre comercial internacional, posibles presiones cambiarias, conflictos geopolíticos y el incremento en algunos costos de producción.
La institución reconoció que la economía mexicana ha mostrado señales de recuperación durante el segundo trimestre del año; sin embargo, consideró que el crecimiento sigue siendo moderado y que persiste un entorno de elevada incertidumbre. En este contexto, estimó que conservar el nivel actual de la tasa contribuirá a mantener ancladas las expectativas de inflación y preservar la estabilidad financiera.
Analistas del mercado consideran que la decisión era ampliamente esperada y prevén que Banxico mantenga la tasa en 6.50% durante el resto de 2026, salvo que surjan cambios significativos en el comportamiento de la inflación o en las condiciones económicas globales. La postura del banco central busca equilibrar el control de los precios con la necesidad de apoyar una recuperación económica gradual y sostenible.



