Más allá del rechazo a la privatización parcial del Mundial, la Concacaf lanzó un mensaje directo al liderazgo de la FIFA, encabezado por Gianni Infantino. La confederación, que agrupa a 41 asociaciones miembro, afirmó en un comunicado que la sola existencia de una propuesta como el «FIFA Forward Enterprise» es síntoma de un liderazgo que ha dejado de priorizar el fútbol, y que este episodio se inscribe en un patrón de errores y comportamientos similares por parte de la actual dirigencia.
En ese sentido, la Concacaf exigió un análisis exhaustivo de la presidencia de Infantino, subrayando la urgencia de fortalecer los mecanismos de transparencia y gobernanza dentro del organismo.
El comunicado sostiene que el futuro del fútbol debe permanecer en manos de la comunidad futbolística y no de intereses individuales ni de un solo dirigente, en una postura que se suma a la presión ya ejercida por la UEFA y otras confederaciones.




