La inflación en México sorprendió a la baja durante junio, apoyada principalmente por la caída en los precios de productos agropecuarios como jitomate, huevo y chiles.
De acuerdo con datos del Inegi, el Índice Nacional de Precios al Consumidor retrocedió 0.27 por ciento mensual, mientras que la inflación anual se ubicó en 3.37 por ciento. El resultado quedó dentro del rango objetivo de Banco de México, de 3 por ciento, más o menos un punto porcentual, y fue menor a lo previsto por analistas.
El alivio provino sobre todo del componente no subyacente, que incluye agropecuarios, energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno. En el mes, el jitomate bajó 38.98 por ciento, el chile poblano 40.43 por ciento, el chile serrano 26.88 por ciento y el huevo 7.21 por ciento. También cayó la canasta de consumo mínimo.
Sin embargo, las presiones no han desaparecido. La inflación subyacente se mantuvo en 4.03 por ciento anual, impulsada por servicios, vivienda, restaurantes y alimentos procesados. Banxico ha advertido que aún existen riesgos por costos, clima, tipo de cambio y choques externos.



