El director general de Rosatom, Alexéi Lijachov, denunció este martes que los ataques ucranianos contra la central nuclear de Zaporozhie equivalen a “jugar con fuego” y suponen un grave riesgo mundial.
Lijachov alertó que el combustible nuclear almacenado en la planta supera decenas de veces el material radiactivo de Chernóbil en 1986. “Es un desafío colosal”, dijo, y confirmó que Rusia presentará la denuncia ante el OIEA y alertará a socios europeos.
La mayor central nuclear de Europa ha sido blanco repetido de bombardeos ucranianos. Moscú responsabiliza a Kiev y a Occidente por proporcionar armas, inteligencia y apoyo para estos ataques.
El funcionario exigió el cese inmediato de estas provocaciones para evitar una catástrofe nuclear con consecuencias medioambientales y humanitarias impredecibles.

