El presidente ruso Vladímir Putin fue recibido este martes con honores de Estado en China, en una ceremonia que subraya la fortaleza de la alianza estratégica entre Moscú y Pekín.
Una larga alfombra roja cubrió la pista del Aeropuerto Internacional de Pekín. El canciller Wang Yi y otros altos funcionarios lo esperaron al pie de la escalerilla, acompañados por decenas de niños con flores y banderas de ambos países. Una caravana de vehículos oficiales, incluida la limusina Aurus, completó el protocolo.
La visita de dos días, invitado por el presidente Xi Jinping, coincide con el 25º aniversario del Tratado de Buena Vecindad y Cooperación. La agenda incluye reuniones privadas, firma de acuerdos y una declaración conjunta, con foco en la cooperación energética y el gasoducto Fuerza de Siberia 2.
Putin destacó que las relaciones bilaterales alcanzaron “un nivel sin precedentes”, superando los 200.000 millones de dólares en comercio anual. Ambos líderes enfatizan que su asociación promueve la estabilidad global sin dirigirse contra terceros países.

