Irán endureció este miércoles su control sobre el estrecho de Ormuz, arteria clave del comercio mundial de petróleo. El portavoz del Ejército iraní, general de brigada Mohammad Akraminia, advirtió que Teherán no permitirá el paso de armas ni material militar estadounidense por esta ruta ni su ingreso a bases regionales.
“El estrecho de Ormuz está bajo control total de Irán”, afirmó Akraminia. Cualquier buque que desee transitar deberá someterse a la supervisión de las Fuerzas Armadas iraníes. La zona occidental quedará a cargo de la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y la oriental de la Armada regular.
Esta medida sigue a la ampliación de la zona de control marítimo iraní hasta 500 kilómetros. Teherán busca reforzar su soberanía y generar nuevos ingresos mediante supervisión y posibles peajes.
Pese a la tregua del 7 de abril con Estados Unidos, las tensiones persisten. Irán mantiene un bloqueo parcial y reitera su intención de expulsar la presencia militar estadounidense de Oriente Medio.


