El expríncipe Andrés ha solicitado formalmente recuperar su protección de seguridad financiada por los contribuyentes británicos, tras un incidente intimidatorio cerca de su residencia en Windsor.
Mientras paseaba a sus perros, un hombre con pasamontañas se le acercó de forma amenazante. El agresor, identificado como Alex Jenkinson, fue detenido y permanece en prisión preventiva por acoso y porte de arma ofensiva. Andrés argumenta que su alto perfil público y los vínculos con el caso Epstein lo convierten en objetivo de posibles amenazas.
El rey Carlos III le retiró la seguridad estatal en 2024 como parte de las sanciones por sus escándalos. Actualmente solo cuenta con protección privada limitada, que sus allegados consideran insuficiente ante el riesgo actual.
El caso reabre el debate sobre el uso de fondos públicos para proteger a exmiembros de la realeza. La decisión final dependerá del Gobierno y del monarca.

