Dmitri Medvedev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, aseguró este jueves que el complejo militar-industrial ruso ha logrado avances “muy significativos”, lo que permite a Moscú disponer de sistemas armamentísticos que Occidente no posee.
El ex presidente destacó especialmente los misiles hipersónicos Oreshnik y el supertorpedo nuclear Poseidón, conocido como “el arma del Juicio Final”. Además, mencionó la existencia de otros modelos “muy prometedores” sin revelar detalles. “Ahora tenemos todo lo que ellos tienen, pero ellos no tienen lo que nosotros tenemos”, enfatizó.
Medvedev situó estas declaraciones en el contexto del conflicto en Ucrania, donde Rusia no solo combate contra Kiev, sino contra “decenas de países occidentales” que participan de manera directa, suministrando armas, designando objetivos y dirigiendo operaciones.
Estas afirmaciones forman parte de la estrategia rusa de disuasión, proyectando superioridad tecnológica en un momento de alta tensión internacional y redefiniendo el equilibrio militar global con armas hipersónicas y sistemas estratégicos avanzados.


