El consumo privado en México mostró una moderación durante el primer trimestre de 2026, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El indicador, que mide el gasto de los hogares en bienes y servicios, reflejó un menor dinamismo en comparación con el cierre del año anterior.
Las cifras oportunas revelan que el inicio del año estuvo marcado por retrocesos en el gasto, particularmente en enero, cuando el consumo registró una caída mensual de 1.6 por ciento, la más pronunciada en varios años. Aunque en febrero se observó una ligera recuperación, el avance fue limitado, lo que confirma un arranque débil del periodo.
Especialistas atribuyen este comportamiento a diversos factores, entre ellos presiones inflacionarias, menor creación de empleo y un entorno de cautela entre los consumidores. Además, se observó una disminución tanto en la compra de bienes nacionales como importados, lo que afectó el desempeño general del indicador.
Pese a esta desaceleración, el consumo mantiene crecimiento a tasa anual, aunque menor al observado previamente. Analistas anticipan que el gasto de los hogares podría recuperarse gradualmente en los próximos meses, conforme mejoren las condiciones económicas y se estabilice la confianza del consumidor.


