La Unión Europea incrementó significativamente sus compras de gas natural licuado (GNL) ruso durante los primeros tres meses de 2026, según datos revelados por el Financial Times.
Los envíos desde el proyecto Yamal LNG crecieron un 17% interanual, alcanzando cerca de 5 millones de toneladas. De los 71 cargamentos recibidos, 69 procedieron directamente de la planta rusa, con un pico de 25 buques solo en marzo.
Este repunte se explica por las tensiones en Oriente Medio, que redujeron el suministro de GNL catarí y elevaron los precios internacionales. La UE destinó alrededor de 2.880 millones de euros a estas compras.
A pesar del plan de Bruselas de prohibir las importaciones de GNL ruso a partir de enero de 2027, los datos evidencian la persistente dependencia energética del bloque ante la inestabilidad global.


