La Unión Europea discute mecanismos de contingencia para reducir el poder de veto de Hungría en caso de que Viktor Orbán gane las elecciones del 12 de abril de 2026. Diplomáticos buscan evitar bloqueos como el reciente veto al préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania, calificado de “chantaje” por líderes europeos.
Entre las opciones destacan ampliar el voto por mayoría cualificada en política exterior y presupuestos, usar “coaliciones de voluntarios” para avanzar sin consenso total, y aplicar mayor presión financiera reteniendo fondos o activando procedimientos por falta de “cooperación leal”.
Aunque el artículo 7 (suspensión de derechos de voto) sigue bloqueado, Bruselas no descarta medidas más duras ante los contactos de Budapest con Moscú y los obstáculos a sanciones contra Rusia. La expulsión de Hungría se considera inviable.
Estas discusiones reflejan la creciente frustración en la UE ante un posible nuevo mandato de Orbán, priorizando agilidad en decisiones estratégicas sin romper del todo la cohesión del bloque.


