Un petrolero ruso atracó este lunes en el puerto de Matanzas con alrededor de 100.000 toneladas de crudo, equivalente a más de 700.000 barriles, como ayuda humanitaria enviada por Moscú.
El buque, procedente de Primorsk, llega en medio de una grave crisis energética en Cuba provocada por la falta de suministros venezolanos y las sanciones internacionales. Rusia reafirmó su apoyo a La Habana.
En un giro inesperado, el presidente Donald Trump no se opuso al envío, permitiendo que el petrolero completara su ruta pese a las sanciones contra la flota rusa.
El cargamento aliviará temporalmente los prolongados apagones en la isla, aunque solo cubrirá necesidades inmediatas por unas semanas. El arribo resalta las tensiones geopolíticas en el Caribe.


