El uso de tarjetas en gasolineras en México ha crecido de forma sostenida y ya representa cerca del 7% de todas las operaciones realizadas con medios electrónicos, de acuerdo con datos del Banco de México. En este contexto, la eliminación de la comisión de intercambio en pagos con tarjeta busca incentivar la digitalización y aliviar costos en el sector energético.
La medida, acordada durante la 89 Convención Bancaria, plantea que los bancos dejen de cobrar temporalmente esta comisión a los gasolineros, lo que podría traducirse en menores costos operativos. Con ello, se pretende apoyar al sector ante el encarecimiento de los combustibles a nivel internacional y fomentar un mayor uso de pagos electrónicos entre los consumidores.
Sin embargo, especialistas advierten que el beneficio no necesariamente llegará de forma directa a los usuarios. Aunque la reducción de comisiones podría reflejarse en precios más bajos, no existe garantía de que las estaciones de servicio trasladen ese ahorro al consumidor final. Además, la medida podría impactar los ingresos de bancos y fintech, especialmente aquellos con fuerte dependencia de estas comisiones.
Otro de los efectos previstos es el cambio en los hábitos de pago. La menor utilización de efectivo podría afectar a trabajadores como los despachadores, quienes dependen en parte de propinas. Así, aunque la iniciativa impulsa la inclusión financiera, también abre un debate sobre sus efectos sociales y económicos.


