El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró que los aliados del G7 no han expresado molestias por recientes comentarios del presidente Donald Trump sobre la participación militar de EE. UU. en Oriente Medio. Rubio defendió la postura estadounidense frente a los medios, destacando el “agradecimiento” de los aliados durante la cumbre.
La reunión abordó temas clave como la guerra en Ucrania, las tensiones con Irán y la seguridad del estrecho de Ormuz, donde EE. UU. ha propuesto colaboración internacional para garantizar rutas estratégicas.
Rubio buscó así desmentir versiones periodísticas que señalaban fricciones públicas entre los miembros del foro, en un contexto de debate sobre el compromiso europeo y estadounidense en asuntos militares y diplomáticos.
Analistas internacionales señalan que sus declaraciones intentan reforzar la imagen de unidad transatlántica, aunque reconocen que el escrutinio sobre las relaciones entre EE. UU. y sus aliados europeos continuará en las próximas semanas.


