La presidenta Claudia Sheinbaum impulsa Olinia, una startup mexicana que fabricará autos eléctricos accesibles por alrededor de 150 mil pesos. La mandataria presentó el proyecto como emblema de innovación nacional desde su primer discurso presidencial a finales de 2024. Los dos prototipos iniciales se mostrarán en junio de 2026 y las ventas arrancarán a principios de 2027, con el objetivo de posicionar a México en la electromovilidad urbana.
Los vehículos de Olinia son modelos ligeros de baja velocidad, limitados a 50 km/h, ideales para trayectos cortos en ciudades. Incluyen una versión para pasajeros con capacidad para seis personas y otra para carga de hasta 600 kilogramos. Diseñados en Puebla, estos autos enchufables buscan sustituir motocicletas y triciclos de reparto, creando una nueva categoría de minimovilidad eléctrica hecha en México. Un tercer prototipo de mayor velocidad se anunciará más adelante.
El objetivo estratégico es competir directamente con los vehículos eléctricos chinos que lideran el mercado nacional. Roberto Capuano, director de Olinia y exfuncionario cercano a Sheinbaum, explicó que la empresa busca atraer capital privado y desarrollar proveedores locales sin aspirar a un monopolio. La meta es alcanzar 100 mil unidades anuales y captar 200 millones de dólares para construir una planta de baterías y escalar la producción.


