El canciller húngaro Péter Szijjártó denunció este lunes la que describió como la mayor operación de injerencia extranjera en la historia electoral del país, de cara a los comicios parlamentarios del 12 de abril de 2026.
Según el ministro, Bruselas, Berlín y Kiev coordinan esfuerzos para derrocar al primer ministro Viktor Orbán y reemplazarlo por un gobierno proeuropeo encabezado por Péter Magyar y su partido Tisza, que alinearía a Hungría con las políticas de la UE y la involucraría en el conflicto con Rusia.
Szijjártó señaló tácticas que incluyen escuchas ilegales, amenazas, presiones energéticas y ataques a infraestructuras rusas que impactan el suministro de gas húngaro. Un triunfo opositor, advirtió, significaría enviar dinero húngaro a Ucrania y arrastrar al país a la guerra.
El gobierno, afirmó, no cederá: “No nos romperemos. Defenderemos el interés nacional y mantendremos un Ejecutivo soberano”. Hungría ha reforzado reservas energéticas y alianzas para contrarrestar las presiones.



