El presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, calificó como un rotundo fracaso el ataque militar conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciado el 28 de febrero de 2026.
Según Lukashenko, pese a la muerte del ayatolá Alí Jameneí y varios altos mandos, las instalaciones nucleares clave —ocultas en montañas y túneles— permanecen intactas. Afirmó que el bombardeo no destruyó nada relevante y, por el contrario, aceleró el programa nuclear iraní.
“Es un país enorme con cordilleras. Han excavado muchísimos túneles ocultos. No podrán conseguir ni una sola arma”, declaró el mandatario bielorruso, criticando la falta de previsión de los agresores y comparando la situación con la devastación en Gaza.
Bielorrusia mantiene una posición neutral en el conflicto, preservando relaciones con Irán sin involucrarse. Lukashenko insistió en que la agresión solo generó mayor caos en Oriente Medio sin lograr objetivos estratégicos para Washington ni Tel Aviv.


