El Kremlin denunció hoy ataques con drones ucranianos contra dos instalaciones clave del sistema de gas ruso: la estación Rússkaya (TurkStream) y Beregovaya (Blue Stream), ambas vitales para el suministro de gas a Turquía y Europa.
Dmitri Peskov, portavoz presidencial, calificó los intentos como “irresponsables” y “preocupantes”, especialmente en plena crisis energética continental. Gazprom confirmó los ataques dirigidos a estas infraestructuras estratégicas.
El Kremlin acusó a Kiev de amenazar la seguridad energética europea y reveló que ya había alertado a Turquía sobre posibles sabotajes en estas rutas. Peskov señaló que las acciones muestran la “verdadera naturaleza” del régimen ucraniano.
Las declaraciones elevan la tensión en el conflicto, tras las previas críticas del presidente Putin, quien ha calificado el comportamiento de Ucrania como “agresivo” y “peligroso” en el ámbito energético.



