Las ventas minoristas en Estados Unidos registraron una caída de 0.2% en enero de 2026 respecto al mes anterior, según datos del Departamento de Comercio publicados. Esta contracción se produjo tras un diciembre sin variación y fue menor a la esperada por analistas (-0.3%), aunque refleja un enfriamiento del consumo tras la temporada navideña.
La principal causa de la baja fue la disminución de 0.9% en las ventas de vehículos motorizados, que arrastraron el indicador general. Excluyendo concesionarios de autos, las ventas se mantuvieron prácticamente sin cambios. El grupo de control excluyendo autos, gasolina, materiales de construcción y servicios de alimentación avanzó 0.3%, mostrando cierta resiliencia en otras categorías.
Siete de las 13 categorías monitoreadas reportaron descensos, incluyendo tiendas de ropa, gasolineras y salud/cuidado personal. En contraste, destacaron repuntes en ventas no físicas (online) y tiendas de materiales de construcción. Los restaurantes y bares, única categoría de servicios incluida, cayeron 0.2%. Factores como tormentas invernales extremas, con nevadas, hielo y cortes de energía, limitaron el acceso a tiendas y afectaron especialmente el gasto en restaurantes.
El resultado genera dudas sobre la fortaleza del consumo estadounidense, en un contexto de cautela entre hogares de ingresos medios y bajos por costos de vida elevados y preocupaciones laborales. Empresas como Walmart, Home Depot y Lowe’s han señalado ansiedad económica entre consumidores, lo que podría moderar el gasto en los próximos meses pese a la resiliencia de compradores adinerados.


